El clima en Bariloche momentaneamente es el siguiente: El Parque Nacional Nahuel Huapi (del araucano nahuel: tigre, y huapi: isla) fue creado por ley N° 12.103 en 1934. Por sus extraordinarias bellezas paisajísticas y valores primordiales en flora y fauna autóctonas, se encuentra sujeto a un régimen de manejo especial que asegura su protección y conservación, tanto para investigaciones científicas como para educación y goce de las presentes y futuras generaciones. Se encuentra situado en el sudoeste de Neuquén y noroeste de Río Negro, englobando unas 712.000 hectáreas, de las cuales 330.000 pertenecen a la Reserva Nacional. FLORA Y FAUNA en el PN Nahuel Huapi: Este Parque alberga representantes de varios biomas (áreas que por sus características permiten un determinado tipo de vida). Uno de ellos lo configuran los lagos, con su fauna de peces autóctonos, como la Perca y la Trucha Criolla, o los introducidos, como el Salmón, la Trucha Arco Iris y la Marrón, tan codiciados por los pescadores. Estas especies se alimentan de pequeños cangrejos, péneoras y de otros diminutos animales acuáticos. Otro bioma lo constituyen los bosques subantárticos. Contiene una importante cantidad de árboles nativos, como el Ciprés y el Coihue. En algunos sitios muy húmedos se forman bosquecillos de Arrayán, Patagua y Palo Santo. Hacia la frontera con Chile se encuentra la selva Valdiviana, con una exuberante vegetación, que en el caso de Puerto Blest está compuesta por soberbios ejemplares de Coihue, Mañiú, Laurel y Alerce, sobre los cuales se entrelazan lianas, como el Pahueldín o el Pilpi Voqui. En el sotobosque, casi siempre húmedo, dominan la caña Coihue y los he- lechos. Los mamíferos autóctonos, como los ciervos Pudú y Huemul, el Puma y el Huillín (Nutria Patagónica), son escasos y rara vez se los observa. Entre las aves, en cambio, es muy común el poder apreciar al Macá Grande o Huala, Gaviotas, Cauquenes, Banduriras, y escuchar el melancólico silbo del Fio-Fio o el sorprendente canto del Chucao. En el verano, en ciertos lugares, abundan los insectos en zonas pantanosas. Hacia el este se encuentra otro bioma: la estepa, que se caracteriza por sus plantas en forma de semiesfera, como el Neneo. Allí la fauna es más fácil de observar, siendo abundantes las aves rapaces, y en las laderas del Valle Encantado, alguna tropilla de Guanacos. Por último quedan las altas cumbres cubiertas de nieve casi todo el año y llenas de vida, albergando hermosas flores y aves. CARACTERISTICAS FÍSICAS del Parque Nacional Nahuel Huapi: presenta sus mayores elevaciones sobre el macizo andino, disminuyendo hacia el este, en la meseta patagónica. Las más altas cumbres demarcan el límite con Chile, donde sobresale el Cerro Tronador (3.554 metros sobre el nivel del mar), denominado así por el sonido que producen los enormes desprendimientos de nieve y hielo. Se destacan también los cerros Crespo, Cuyín Manzano, Campana, Millaqueo, Capilla, López y Catedral, con alturas que oscilan entre los 1.800 y 2.400 metros sobre el nivel del mar. Profundos valles y quebradas, llamados pasos, permiten el cruce hacia Chile. Los más conocidos son Puyehue, Pérez Rosales y el de los Vuriloches, que fue muy utilizado por los indígenas. Un poco más hacia el este, en la zona preandina, se distinguen los cerros Otto, Ventana, Cordón del Ñirihuau, etc. El Valle Encantado ofrece notables manifestaciones de rocas erosionadas por la lluvia y el viento, que han dejado caprichosas y llamativas formas, como por ejemplo el Dedo de Dios, el Castillo o el Penitente. Es característica de la zona la presencia de lagos y ríos caudalosos, que desaguan hacia el Atlántico o el Pacífico, alimentados por abundantes lluvias y deshielos de nieves y glaciares. La cuenca más importante es la del Nahuel Huapi (600.000 hectáreas), de donde proviene el nombre del parque. En el centro se destaca la Isla Victoria, de 31 Km. cuadrados, y otras islas menores, como Fray Menéndez, Huemul e Islote Centinela. Sus costas son muy sinuosas y presentan penínsulas importantes, como Quetrihué, Llao Llao, San Pedro y Huemul, y profundos brazos como el Última Esperanza. |